Matemáticas 3

Geometría. Plano que contiene una recta y es paralelo a otra

Matemáticas Académicas. Planos. Rectas. 3 dimensiones. Recta paralela al plano. Recta contenida en el plano. Determinante. Bachillerato.

El libro de la semana

Mi negro pasado, de Laura Esquivel

En esta novela se explora cómo la genética nos puede condicionar y llevar nuestras vidas por caminos que nunca sospechamos. Esto es lo que le sucede a María, la protagonista, que está emparentada con las mujeres de Como agua para chocolate. Su abuela es sobrina nieta de Tita y depositaria del legado de las recetas de esta, de manera que a lo largo de la historia podemos ver cómo la pasión que sintió Tita es trasladada a estas mujeres para que puedan dirigir su destino hacia esa felicidad que tanto ansían. Lucía y María son dos mujeres que representan distintas generaciones, pero que por circunstancias de la vida se reencuentran para despertar aquellos fantasmas familiares que les han impedido mantener una relación de nieta y abuela fluida.

María simboliza la mujer moderna, independiente, trabajadora, que un día se casa y tiene un hijo, hecho que desencadena todo tipo de reacciones debido a algo tan simple como es el color del órgano más amplio que poseemos: la piel. La piel es apariencia, aunque también esencia de lo que somos y eso es quizás lo que nos viene a trasladar este relato. La piel puede avisar de nuestra edad, al igual que de nuestro origen genético. Por la piel sentimos y a través de la piel los demás se informan no solo de nuestro origen y edad, sino también de nuestras emociones. Esa relevancia que adquiere la piel es el motivo que lleva a Horacio, bebé de María, a ser rechazado por su padre, quien incluso al proponérsele hacer una prueba de paternidad, se niega a aceptar la realidad de que puede tener un hijo negro. No obstante, la protagonista, tras asistir al funeral de su madre por una cardiopatía, se refugia en la hacienda de su abuela, heredada de su madre Esperanza, hija de Rosaura, hermana de Tita. Allí es donde se da cuenta de que hasta el momento no se había preocupado de que la clave de lo que uno desea puede encontrarse en lo inesperado, como detalles tales como una buena comida con ingredientes naturales o una tarde tranquila observando la naturaleza junto a su bebé. Así, se reflexiona cómo en el mundo moderno la maternidad no es disfrutada o vivida en profundidad debido al ruido que nos rodea en la ciudad, siempre con prisa y ansiedad por seguir teniendo éxito profesional. No obstante, María, con su abuela, lo que aprende es que en este mundo moderno las personas siguen viviendo de las apariencias, al igual que en el pasado; por lo que no se ha cambiado tanto como se cree. Si a principios del siglo XX Tita vivió un romance prohibido y fue juzgada por ello, en el siglo XXI se sospecha de la infidelidad de una mujer hacia su marido por muy poco, como es ese capricho genético que es el hijo de María, quien está emparentado con aquel hijo que tuvo Gertrudis, que también nació negro, desvelándose el secreto guardado bajo llave de la madre de Gertrudis. Con esto, se nos muestra cómo a la mujer se le suele valorar muchas veces por su lealtad, incluso sin tener pruebas, aspecto que une a María con sus antepasadas y, en concreto, con su abuela, quien tuvo que atender a su marido aun estando gravemente impedido y no solo no fue valorada por ello, sino que fue acusada por la familia de una infidelidad infundada, proclamada por la rabia de un marido rabioso y ensombrecido por la enfermedad.

Por todo ello, en esta novela María contrasta dos formas de vida, pero también dos formas de amar al conocer a otro hombre una vez abandonada por un marido que se niega a aceptar una realidad complicada a sus ojos y los de la sociedad. Su dilema será, por tanto, escoger entre lo que la sociedad espera de ella: tener una familia; un marido, aunque solo se preocupe de sí mismo; un trabajo en la gran ciudad… O dejarse llevar, reviviendo y resucitando el saber de sus antepasados en el campo, amando a un hombre que puede demostrar más que el mismo padre de su hijo. Asimismo, en esta novela corta se incide en la necesidad de desvelar misterios familiares y perdonar no solo a los demás, sino también perdonarnos a nosotros mismo por los errores que nos achacamos o las culpas que recaen sobre nuestras conciencias muchas veces por malentendidos.

El libro de la semana

Retrato en sepia, de Isabel Allende

Aurora del Valle a principios del siglo XX, con treinta años, es una mujer independiente hasta donde puede serlo una mujer chilena de aquella época. Es fotógrafa, oficio innovador en los inicios del nuevo siglo, y puede decir que ama y se siente amada. No obstante, necesita relatar con palabras su historia y lo hace a modo de crónica familiar para encontrarse a sí misma y revelar secretos que trascienden su individualidad retratando toda una época de configuración de la identidad americana.

Aurora desde los cinco años ha sido criada por su abuela, Paulina del Valle, mujer de negocios, quien junto a su marido, Feliciano, funda un imperio de exportaciones de Chile a California conservando los productos en hielo, técnica bastante innovadora para ese tiempo. No obstante, a Paulina siempre le faltó una hija, puesto que en su hogar, hasta la llegada de su nieta, solo había vivido con varones: un marido, que además no la satisface al serle constantemente infiel e ir regando de bastardos el continente americano, lo que era muy frecuente en ese momento de corrupción moral y social, y tres hijos, uno de los cuales, Matías, parece haber heredado de su padre la ausencia de ética. Como contrapunto de los hombres de la familia de Paulina se encuentra su sobrino Severo, quien destaca por sus dotes de abogado, pero también de militar, combatiendo heroicamente en la Guerra del Pacífico, carnicería que le sitúa al borde de la muerte. Severo y Matías son hombres importantes para configurar la memoria de Aurora; de ambos sale su origen: de uno toma la sangre, de otro el nombre. Aurora con su relato materizaliza su retrato en sepia, puesto que la luz total no la encuentra, puesto que su vida antes de los cinco años es un misterio que va descubriendo a lo lago de su infancia, adolescencia y juventud, siendo aportada por distintas fuentes. Así, nos muestra cómo los recuerdos nunca son del todo nítidos, pues quien los posee los adapta a sus emociones, las cuales poseen un color diferente según el tiempo que haya pasado y las circunstancias futuras. Esas emociones en Aurora son sueños recurrentes de muchachos en piyamas negros corriendo, mientras que constantemente se pregunta quién fue su madre y cuáles son sus orígenes maternos. Su madre, Lynn Sommers, hija de Eliza Sommers y Tao Chi’en, no era bien considerada en la sociedad chilena, puesto que sus padres solo estaban casados según el rito budista (matrimonio no oficial civilmente) y estaban condenados a vivir en el gueto de Chinatown en California, único lugar donde podían ser respetados dadas las habilidades curativas de Tao y su contribución a la medicina oriental. De ese condicionamiento social salió el oscurantismo en torno a sus orígenes maternos. Paulina, al enterarse de que va a ser abuela no por boca de su hijo, sino por el testimonio de su sobrino Severo, quien conoce la ausencia de todo tipo de valores de su primo, no se plantea hacer recapacitar a su hijo para reconocer a esa niña, sino que a pesar de su deseo de tener una niña en su familia, lo deja pasar, incidiéndose así en la importancia que esta mujer otorga a las apariencias, la consideración social, es decir, los valores burgueses de la «buena» sociedad chilena con negocios en California. Es el destino y el impulso de amor quienes provocan que Aurora sea una del Valle. Severo ama a Lynn Sommers y no le importa la ceguera de amor de esta hacia Matías, pues decide casarse con ella a pesar de que en su vientre se esté gestando un hijo que no lleve su sangre. La locura de amor de esos personajes origina el nacimiento de Aurora, quien al igual que su madre y su abuela, también se puede decir que es hija de la fortuna, de la suerte, del amor y la pasión, con sus consecuencias en forma de frutos inesperados. No obstante, la tragedia se cierne sobre el matrimonio chileno-chino y Aurora, realmente, Lai-Ming, acaba siendo entregada a Paulina del Valle, quien sí que la había reclamado anteriormente en una ocasión, pero una vez que ya tiene el apellido del Valle gracias a Severo.

En la novela se destaca con mucho ímpetu el contraste entre la búsqueda de la libertad y la identidad y la necesidad de seguir unos valores burgueses y conservadores que no conducen a la felicidad, sino a la represión. Así, Paulina solo reconoce a su nieta una vez que tiene el apellido del Valle, a la vez que prefiere nombrar como artritis la enfermedad que sufre su hijo Matías en París, en vez de darle el verdadero nombre: sífilis. Esa necesidad de ser tratado respetablemente en la sociedad también les lleva a las mujeres a contraer matrimonios inconvenientes e irremediables, como es el de Aurora con Diego Domínguez, perteneciente a una familia seguidora de las más conservadoras tradiciones chilenas. Este matrimonio auspiciado por la ambiciosa Paulina del Valle llevará a su nieta a la tristeza, la frustración y la desesperación. No obstante, finalmente, la fuerza de la protagonista para sobreponerse a las adversidades y el impulso de progreso vital, le hará salir del hogar matrimonial y fundar una nueva vida, tal y como se nos muestra que también hicieron sus antepasadas, como es el caso de Eliza Sommers, quien finalmente le revela los secretos más recónditos de su familia y la importancia de valores como la justicia y la lealtad. De esta manera, Aurora es fruto de valores muy contrapuestos, encarnados en distintas personas (Tao, Eliza, Lynn, Matías, Severo, Paulina), pero muy relevantes para que la protagonista los distinga y los tome como modelo positivo o negativo de comportamiento; pues así es como cada ser humano configura su personalidad, conociéndolo todo y sabiendo separar lo bueno de lo malo, lo correcto de lo incorrecto.

El libro de la semana

Hija de la Fortuna , de Isabel Allende

Eliza Sommers nació de la fortuna. Sin saber realmente su origen es adoptada por los hermanos Sommer, ingleses que, trabajando para la marina británica, residen en Chile. Rose ha sido educada como burguesa en el terreno moral y económico y tal educación es la que intenta inculcar a su pupila Eliza, mientras que la misma Rose se rebela contra esas mismas convicciones en su vida privada; pues vive todavía del recuerdo de un antiguo amante con el que se fugó para conocer la pasión. De ese amor, del que despertó de un golpe al comunicarle su hermano que su amante era realmente un hombre casado, solo quedó la fantasía e imaginación que plasma en diversas novelas eróticas que su hermano John publica de forma anónima en Londres. Así, se juega con las apariencias, ya que mientras que la familia Sommers busca guardarlas debido a la conservadora sociedad chilena, sus miembros tienen debilidades como cualquier ser humano. Rose tiene sus particulares secretos y su hermano John también. No obstante, la vara para medir los secretos de una mujer es mucho más larga que la que se utiliza para medir los de un hombre.

Eliza Sommers representa la lucha por un amor ideal, ilógico, irracional, es decir, lo que tradicionalmente se ha considerado la locura romántica. Con la perspectiva que la edad adulta confiere, puede resultar algo ridículo. Sin embargo, en la novela se nos expone la evolución psicológica de Eliza, que pasa de la búsqueda de ese ideal de felicidad, corriendo todo tipo de riesgos viajando oculta en un barco, al encuentro de un amor puro, correspondido, que por lo que tiene de real resulta verdadero. Pero en esta vivencia del amor, como no podía ser de otra manera tratándose del siglo XIX, influyen mucho esos condicionamientos sociales que tanto turbaron a sus antepasados. Al igual que Rose vivió una pasión ilícita, Eliza también hará lo propio con un muchacho marcado por la ambición. Eliza experimenta una ceguera, reconociendo tras su periplo a California buscando a ese hombre, que lo más probable es que estuviera enamorada del amor, de la idea, de algo intangible, no de la persona de carne y hueso que es Joaquín Mundieta. Por su parte, este personaje masculino representa para Eliza lo mismo que para los californianos: el bandido. De ahí, la confusión de Eliza en lo que busca, que puede ocultarse bajo cualquier sombrero o capa. Ese supuesto bandolero misterioso, tras plantar la semilla de la discordia representa un peligro tanto para California, en lucha contra los mexicanos, como para Eliza, en lucha contra ella misma y la sociedad que le lleva a ocultarse también.

Como contrapunto, Tao, un chino que recorre medio mundo y representa la sabiduría del mundo oriental en contraste con la ambición de los hombres chilenos que ambicionan el oro californiano en la época de la fiebre del oro, se encontrará con una Eliza perdida a la que salvará la vida. La acompañará en su evolución vital para plantar la semilla en ella, en principio del conocimiento de ella misma y de un entorno en el que tiene que sobrevivir de distintas maneras; en segundo término, de un nuevo camino que pueden recorrer juntos una vez que ella se desprenda de la mochila del amor frustrado y nunca vivido en plenitud. Tao también ha sufrido por amor, pero desde la serenidad se ha sobrepuesto a la ausencia de una amada arrebatada por la muerte, no por la ambición mundana como el amante de Eliza.

De esta manera, en esta novela no solo se relata la historia de un amor contrariado y el sufrimiento de una joven por dicho desamor, sino el retrato de América en una época en la que empezaban a llegar personas de lugares tan diversos como Reino Unido, China…, contribuyendo a la multitud de visiones del mundo. No obstante, se nos muestra cómo occidente tiene más poder sobre todo lo que considera indígena y, por tanto, susceptible de someter. De ahí la fortuna paradójica de Eliza Sommers, quien nace del sometimiento de una chilena y germina debido al secuestro de Tao. Sin embargo, la fusión de ambos mundos aún estará lejos de ser aceptado socialmente, como se verá en la continuación de esta novela, Retrato en Sepia.

El libro de la semana

Inés del alma mía, de Isabel Allende

Esta novela se enfoca en una figura histórica: Inés Suárez, quien contribuyó en gran medida a la conquista de Chile, territorio casi inexplorado antes de la campaña de un soldado español que buscaba ganarse la vida como muchos otros en aquella época: Pedro de Valdivia. Así, se nos muestra la vida de esta mujer contada a modo de crónica cuando ella ya suma setenta años, por lo que las vivencias son amasadas con una harina especial, la del paso del tiempo, donde cabe la distancia, la melancolía, pero sobre todo, el aprendizaje. El aprendizaje de lo que Inés siente y necesita para ser feliz como persona, pero también como mujer que ha amado y, por tanto, sufrido, a la vez que luchado en batallas que aparecerán recopiladas en los libros de historia y leerán las futuras generaciones.

Inés y Pedro serán amantes para la historia, además de vivir la aventura militar de la conquista de una parte del continente americano. En España son personas irrelevantes; mientras que en América, la de las oportunidades, la del Dorado y su locura, son tratados como reyes; aunque, al final, el peso de ser mujer en el siglo XVI en tiempos de la Inquisición pueda hundir en un pozo a nuestra heroína. Inés en España tiene un destino de monja por la imposición de su cruel y fanático abuelo, pero ya desde el inicio se nos manifiesta su espíritu rebelde, fugándose con su primer marido, un muchacho apasionado, que como ella señala con la perspectiva de a vejez, solo la enseñó a descubrir su cuerpo, a disfrutar del sexo, lo que en esa época ya es un logro por la moralidad imperante sobre las mujeres. Pedro de Valdivia en España es un mercenario, soldado valiente, pero carente de las riquezas prometidas para los que combatían en el Nuevo Mundo. La idea de progreso y de oro es lo que lleva tanto a Pedro como a Juan de Málaga, primer marido de Inés, a Cuzco. Así, esa ambición es común a estos dos hombres; mientras que para Inés el motivo de su viaje no es la ambición, sino la búsqueda de una libertad que solo obtendrá si le conceden un documento que atestigüe que es viuda. Una vez libre ya podrá volver a amar, a casarse o a no ser considerada, al menos, una adúltera. De esta manera, se nos relata la historia de una mujer en búsqueda de su identidad mediante una evolución de mujer casada con un hombre ciego por el oro, el dinero para beber y jugar en apuestas que le arruinaban, a una mujer que admira a su segundo amor y trabaja con él mano a mano para hacer historia. No obstante, la evolución de su identidad femenina se verá culminada con su tercer y último amor, Rodrigo Quiroga, un soldado valiente pero enamorado de ella incondicionalmente, que la respeta del tal manera que contrae matrimonio con ella sin cegarle la ambición como a Pedro de Valdivia. Esa ambición, ese ansia de querer ser el más poderoso es lo que destruirá al conquistador, quien a modo de una especie de enviado de Dios pensaba tener el poder no solo sobre los indígenas y la tierra encontrada, sino sobre las mujeres en especial, plantando su semilla en ellas y dando lugar a los hijos de América. Pedro de Valdivia busca esa descendencia, que nunca encontrará en una mujer, lo que le atormentará. Precisamente, esa paternidad frustrada le conduce a su tiranización y, por consiguiente, a su final.

Por el contrario, a la protagonista de esta biografía novelada de Inés Suárez destaca por su fuerza, por su capacidad de sobreponerse a situaciones adversas tomando la iniciativa y el mando de su vida, sabiendo amar con lealtad, reconociendo sus virtudes y defectos, y sabiéndose ganar la vida con dignidad, en su caso, cocinando, buscando agua en el desierto o curando enfermos. No mira hacia atrás nunca, siendo consciente de que lo que ha sucedido es pasado que nunca regresa, pues los fantasmas no existe. Por ello, la novela nos enseña un modelo de mujer al que podemos admirar a pesar del paso de los siglos. Esa es la Inés de Allende, que muy probablemente difiera en gran medida del personaje histórico, al igual que sucede en toda historia épica. Pero nos gusta contemplar la belleza moral de una persona, aunque sea creación artística o mito. Esta historia está muy bien adaptada en la serie de Amazon prime video, con algunas modificaciones, pero que recoge en gran medida el espíritu de la novela.

Química 2

Ejercicios de reactividad de química orgánica

Sustitución nucleófila en carbono insaturado. Eliminación. Reducción. Oxidación. Adición electrófila. Regioquímica. Saytsev. Hoffman. Markovnikov. AntiMarkovnikov. Bachillerato. Universidad.